lunes, 26 de julio de 2010

¿TODAS LAS PERSONAS SON IGUALES ANTE LA LEY...?

Lic. Moises Eugenio Alvarenga Luna

Así inicia el Art. 3 de nuestra Constitución. El enunciado parece una verdad irrefutable. Sin embargo, debe analizarse con la realidad para determinar si es únicamente un supuesto o una disposición de relleno en nuestro ordenamiento legal.

En primer lugar, los romanos establecieron la división de las personas entre físicas y morales. Nuestro Código Civil en su Art. 52 las divide entre naturales y jurídicas. Dijeron que las personas son sujetos de derechos y obligaciones. El Código Civil dice que las personas naturales, son todos los individuos de la especie humana, cualquiera que sea su edad, sexo, estirpe o condición.

Por otra parte dice, que personas jurídicas, son las personas ficticias capaces de ejercer derechos y contraer obligaciones y ser representadas judicial o extrajudicialmente.

Por supuesto que una persona natural nunca va a ser igual ante una persona ficticia, pues no ocupa un lugar en el espacio, el único lugar que ocupa está en la mente del ser humano. Esta figura, sirve para encubrir, para ocultar a quienes se esconden tras ese manto de legalidad. Verdaderamente, existen personas jurídicas que hacen más daño a los demás que las personas naturales; lo mas grave, es que los humanos se ven impotentes de ver a las personas jurídicas en las cárceles.

Pero tampoco las personas naturales son iguales en realidad, ante la ley. También esta es otra ficción. Unas son más protegidas y otras son más vulnerables ante la ley. A veces la igualdad se mide a partir del dinero; la igualdad y la justicia, en este sistema, se vuelven una verdadera mercancía. Es que, no se puede ocultar la desigualdad social. La desigualdad entonces deroga tácitamente esa disposición constitucional. Muchos nacieron y murieron y nunca disfrutaron la igualdad. Debe decretarse una ley que haga efectivo ese principio de igualdad.

Existen malos que de repente se levantan en el juicio. El poder político, a unos les abre las puertas con atenciones y a otros les cierra las puertas con perdigones.

Hubiese sido más saludable, que se hubiera transcrito en nuestra Constitución literalmente el Art. 7 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Los malos son como el algodoncillo que arrebata el viento, así dice el Salmo 1.

4 comentarios:

  1. Mtrimonio homosexual: 'Estamos legislando para que todos tengan igualdad ante la ley"Hay una parte de la sociedad que necesita derechos y obligaciones; necesita que se la respete con la ley"Esto es un verdadero pensamiento alternativo GRACIAS POR IDENTIFICARSE CON NOSOTRAS MI QUERIDO LICENCIADO

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  2. Lo siento, pero la Licenciada Luna, a olvidado todas la teorìas sobre la igualdad que se han escrito. Es necesario que las leas y las analices sesudamente.

    Entre Amigos, el arco iris forever.

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  3. Que pasa con la igualdad... ya no siguió escribiendo nuestro Lic. ¿Estará enfermo?

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