“Todo está en constante movimiento, todo está en constante cambio” fue una afirmación en la filosofía griega. Lo que hicieron los filósofos fue observar la realidad y luego del análisis, es decir, del razonamiento lógico, tuvieron que llegar a la conclusión de que nada está estático. Los cambios entonces pueden ser positivos y negativos. Sabios o necios es decir, del bien y del mal.
Pero lamentablemente los cambios negativos también aparecen, son aquellos que contaminados por la maldad, en lugar de aportar beneficios solo producen perjuicios es “el pensamiento del hombre de continuo al mal”.
Los pasos, las expresiones correctas y pensamientos honestos y limpios del hombre provienen de Dios. Esto es indudable. Por el contrario, los pensamientos y las actitudes encaminados para causar daño, lógico provienen del mal.
La conformidad o lo estático, no es de Dios. “Levántate que largo camino te resta”. Al sujeto mencionado en la parábola, que cómodamente escondió el talento recibido, se lo confiscaron; el pensamiento no le dio para más, NO TUVO INICIATIVA. El pueblo israelita esclavizado en Egipto ya estaba conforme, creía erróneamente, que esa era la voluntad de Dios. Aceptaban como normal la explotación; que unos habían sido elegidos o escogidos para ser patronos y los otros debían resignarse porque su destino era ser esclavos de por vida. Esta forma de pensar pertenece al evangelio de la ignorancia, que es contrario al evangelio del entendimiento.
Jamás pensaron que para Dios eso NO era normal. Ahora pienso que, si un líder esclavo israelita se hubiese levantado con la voz de protesta contra ese atropello a los derechos humanos y el anuncio de liberación, Dios lo hubiese respaldado; el pueblo lamentablemente ha sido mal enseñado, le han instruido para ser conforme y a respetar ciegamente la autoridad, aunque sea deshonesta e ilícita, del gobernante.
La restauración del tabernáculo de David, es un proceso que consiste en recuperarlo, volver al original, ya que el sistema político, económico y religioso lo tiene secuestrado; es aquel evangelio convertido en una mercancía, manipulado para obtener ganancias, y cuyos adeptos por mantener la cabeza agachada no se han dado cuenta. A este sistema Jesús le profetizó que sería derribado y desmontado, que en tres días levantaría el verdadero. Esto le dolió a los defensores del sistema. Quienes se lucran de él, vieron amenazados sus intereses con el anuncio (el templo representaba el sistema religioso protegido por el sistema político económico viciado), sistema mismo que mediante un juicio manipulado a sus intereses lo condenó a morir. Ese sistema religioso procedente del altar de Caín, el no aceptado por Dios, el paralelo, el que ampara el mal, el del odio, es el de la falsedad, el de la bestia religiosa y del falso profeta. Los de ese altar equivocado y falso, como en aquel entonces, se lanzan como fieras sobre los Abeles, es decir contra aquellos del altar verdadero, o sea sobre los que tienen el altar correcto, el de la justicia y la rectitud.
Dios está como acabamos de apuntar, también con los cambios sociales. La Biblia inicia hablando de procesos de cambio y termina con procesos de cambio. “Cielo nuevo y tierra nueva”.
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