
moises.eugenio.alvarenga.luna
Todo ser humano tiene ambición de poder; quiere llegar a ser jefe, busca siempre el mando. Mediante el poder se logra doblegar la voluntad de aquel que desafortunadamente no lo tiene. Otros se allegan y adulan a los que tienen el poder, para alcanzar algunos de los privilegios del que lo posee. Esto ocurre en los centros de trabajo, en las instituciones, en las empresas, es decir, en todo conglomerado. La ambición de poder la tiene el ser humano sea de izquierda o de derecha. Todo mundo quiere liderazgo. Unos celebran que lo tienen, otros se lamentan de haberlo perdido. Al final ese es el objetivo de todo el que busca mando: llegar al poder.
En Roma, los patricios consideraban que ellos habían nacido para gobernar, para ejercer el poder, que eran la clase privilegiada; y, pensaban que los plebeyos, eran los que lamentablemente estaban destinados para ser gobernados. Esto causaba inestabilidad social.
El poder ha sido motivo de continuas guerras, de revoluciones, de divorcios. Muchos han muerto en ese camino de la búsqueda del poder, unos lo han logrado, otros han fracasado. Muchos ingresan a las Universidades solo por ambición de poder, consideran que es el camino adecuado para alcanzarlo. Hay que buscar el conocimiento pero para derrotar la ignorancia.
No se debe olvidar esto, el poder es temporal, hay que hacer buen uso del mismo. No debe aprovecharse para la venganza contra el adversario. La prepotencia y la corrupción, no debe ser la norma en el ejercicio del poder, ese es el virus que corroe.
Todo el que tiene poder debe ejercerlo con mucho cuidado e inteligencia. Debe rodearse de técnicos más que de políticos. Muchos se acercan al poder con intenciones egoístas, para buscar un provecho o un beneficio personal. Si la política es el arte de gobernar, se debe pensar en el bien común, no en el bien particular. Aquellos que un día buscaron el beneficio particular y fueron sacudidos por ambiciosos, no han cambiado de pensamiento, volverán a acercarse con las mismas pretensiones. Las posiciones egoístas no deben ser parte del político.
No se debe de olvidar, que se deben hacer bien las cosas, que habrá una derecha y un pueblo que estará atento a como se hará uso del poder. Se debe tener en cuenta, que el poder no es eterno, que concluido este quinquenio, nos encontraremos de nuevo en otro proceso similar.
El Salvador reconoce a la persona humana como el origen y el fin de la actividad del Estado, que esta organizado para la consecución de la justicia, la seguridad jurídica y el bien común.
Así comienza la lectura del Artículo 1 de nuestra Constitución. Por allí se debe empezar…
En Roma, los patricios consideraban que ellos habían nacido para gobernar, para ejercer el poder, que eran la clase privilegiada; y, pensaban que los plebeyos, eran los que lamentablemente estaban destinados para ser gobernados. Esto causaba inestabilidad social.
El poder ha sido motivo de continuas guerras, de revoluciones, de divorcios. Muchos han muerto en ese camino de la búsqueda del poder, unos lo han logrado, otros han fracasado. Muchos ingresan a las Universidades solo por ambición de poder, consideran que es el camino adecuado para alcanzarlo. Hay que buscar el conocimiento pero para derrotar la ignorancia.
No se debe olvidar esto, el poder es temporal, hay que hacer buen uso del mismo. No debe aprovecharse para la venganza contra el adversario. La prepotencia y la corrupción, no debe ser la norma en el ejercicio del poder, ese es el virus que corroe.
Todo el que tiene poder debe ejercerlo con mucho cuidado e inteligencia. Debe rodearse de técnicos más que de políticos. Muchos se acercan al poder con intenciones egoístas, para buscar un provecho o un beneficio personal. Si la política es el arte de gobernar, se debe pensar en el bien común, no en el bien particular. Aquellos que un día buscaron el beneficio particular y fueron sacudidos por ambiciosos, no han cambiado de pensamiento, volverán a acercarse con las mismas pretensiones. Las posiciones egoístas no deben ser parte del político.
No se debe de olvidar, que se deben hacer bien las cosas, que habrá una derecha y un pueblo que estará atento a como se hará uso del poder. Se debe tener en cuenta, que el poder no es eterno, que concluido este quinquenio, nos encontraremos de nuevo en otro proceso similar.
El Salvador reconoce a la persona humana como el origen y el fin de la actividad del Estado, que esta organizado para la consecución de la justicia, la seguridad jurídica y el bien común.
Así comienza la lectura del Artículo 1 de nuestra Constitución. Por allí se debe empezar…
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