SEGUNDA PARTE.
En 1824, se promulga por el Congreso Federal la primer Constitución escrita para la naciente República de la Federación de Centro América. El primer presidente de la Federación fue el salvadoreño, general Manuel José Arce. En efecto, ya en 1779, se había decretado la Constitución de Los Estados Unidos de América, estableciéndose la nación norteamericana de esa manera como un Estado Federal, constituyéndose para la autoridad política centroamericana en el modelo a seguir.
Aunque en Centro América se adopta esa forma de Estado federal, la pugna por el poder de la clase dominante conformada por terratenientes y militares, trasciende a la defensa de sus intereses territoriales y crear fronteras. De esa forma, dentro de la República de la Federación de Centro América se establece el “Estado del Salvador”, nombre con el que originalmente se denominaba nuestro territorio; antes se le identificó como Cuscatlan. Ojo, España no hizo la división territorial de los países centroamericanos.
En ese mismo año 1824, el mismo Congreso Federal autoriza que el naciente Estado del Salvador, organice tanto el Poder Ejecutivo como el Poder Legislativo.
Inmediatamente la ambición de poder, permite que la clase dominante establezca ambos órganos de gobierno; el día 12 de junio de 1824 se promulga la primer Constitución del Estado del Salvador. Los demás países también sucesivamente se organizaban como Estados (no como Repúblicas), decretando sus propias constituciones, no obstante continuaban ligados o formando parte de la Federación.
De 1830 a 1840 gobierna la Federación el hondureño, también general, Francisco Morazán, quien logró preservar la unidad de Centroamérica, aunque asediado por la ambición de los grupos de poder de la clase dominante, integrada por los terratenientes, militares y por supuesto los religiosos.
Contenido de ese primer texto constitucional.
Se abolió legalmente la esclavitud, se establece el principio de igualdad. El poder legislativo era unicameral. El poder ejecutivo estaba presidido por un jefe supremo de Estado y un vice jefe, para un período de 4 años. Se instituye el catolicismo como religión oficial. El poder judicial se confiere a una Corte Superior de Justicia. Se establece el cargo de un Ministro General; los Alcaldes además de funciones administrativas tenían funciones judiciales, es decir, competencia de jueces de paz.
Las fuerzas políticas que se disputaban el poder estaba constituida entre los liberales y conservadores, por supuesto ambos bandos, provenían de las clases dominantes.
Los campesinos no recibían los beneficios del principio de igualdad ni de la abolición de la esclavitud, por lo que siendo Jefe de Estado del Salvador el señor Mariano Prado, se producen levantamientos indígenas en diversos lugares como Tejutla y Zacatecoluca, siendo el mas importante el de los Nonualcos dirigidos por Anastasio Aquino, quien extendió su rebelión contra el sistema dominante en los hoy departamentos de La Paz y San Vicente. Al caer Aquino en manos del enemigo, es fusilado el 24 de julio de 1833.
Con el fin de la presidencia del general Francisco Morazán en 1840, también se desintegra la Federación, (obsérvese que el poder militar sostenía la Federación, también fue necesaria la unidad centroamericana por asedio continuo de los mejicanos); el Congreso Federal dejó en libertad a cada Estado para constituirse como República popular representativa y con la división de poderes.
Ese mismo año, llega al poder como Jefe de Estado del Salvador, el coronel Antonio José Cañas, quien convoca al pueblo a una Asamblea Constituyente para reorganizar el Estado salvadoreño y convertirlo en lo que llamaría el Estado de El Salvador.
La Constitución vigente, es decir la actual, en su Art. 89 ordena se propicie la reconstrucción total o parcial de la República de Centro América, en forma unitaria, federal o confederada, con plena garantía de respeto a los principios democráticos y republicanos y de los derechos individuales y sociales de sus habitantes. Agrega, que el proyecto y bases de la unión se deben someter a consulta popular.
La Constitución de 1841.
La mencionada Asamblea Constituyente, deroga la Constitución del Estado del Salvador de 1824 y decreta en 1841 la Constitución del Estado de El Salvador, la cual estuvo vigente durante 23 años. Este instrumento tiene como relevancia que la calidad de ciudadano salvadoreño, la tienen los mayores de 21 años, que sean padres de familia, que sepan leer y escribir y que tengan la propiedad de inmuebles según lo establecido en la ley. Esta es una aberración jurídica en la mente de aquellos legisladores retrógrados que atropellaron la dignidad de la persona humana, discriminando al débil y protegiendo al fuerte. Para eso se ocupaba el poder, para abusar del cargo. Esa marginación provocaba lógicamente inestabilidad social pues la mayoría no eran propietarios de inmuebles ni sabían leer y escribir. Pero para el sistema esa rebeldía del pueblo provocada por ese tipo de leguleyadas, constituía actos de terrorismo.
Dicha herramienta constitucional, también establecía que el Poder Legislativo, estaría constituido por dos Cámaras, la de diputados y la de senadores. Copiaban el diseño que establece la Constitución norteamericana. El período presidencial fue fijado en dos años, sin reelección. Era una especie de presidencia rotativa entre ellos mismos, es decir de los grupos de poder.
En 1859, fue proclamada la República de El Salvador, como Estado libre, independiente y soberano.
En 1860, el cultivo del café fue instituido por el gobierno de otro militar, el Capitán General Gerardo Barrios, su producción logra imponerse en gran parte del territorio salvadoreño y junto con el añil son vendidos por los terratenientes a España y estos revenden a Europa.
Vigencia del actual Código Civil. Un detalle importante, es el decreto de fecha 10 de abril de 1860, mediante el cual Gerardo Barrios ordena la entrada en vigencia del Código Civil, redactado por la comisión nombrada el 4 de febrero de 1858, revisado por una segunda comisión; tuvo el cuidado dicho gobernante de cerciorarse que dicho cuerpo legal estuviera en armonía con la legislación española que regía el país. Ojo, la influencia imperialista española y sus intereses político-jurídico religiosos estaban aun ejerciendo control sobre nuestra naciente República “libre, independiente y soberana”. Dicho Código Civil, salvo algunas partes derogadas, aun está vigente y es parte de nuestra legislación. El próximo año cumplirá 150 años de vigencia y consta de 2263 artículos. La primera edición impresa del Código Civil, se recibió de los Estados Unidos y se distribuyó a ocho pesos el ejemplar a través de las municipalidades, tanto a funcionarios como empleados, descontado de los sueldos el precio de la edición en dos pagos. Fue un verdadero negocio en ese entonces.
Constitución del año 1864.
En 1863 el ejército de Guatemala invade a El Salvador. Gerardo Barrios obtiene la victoria. No obstante por su carácter conflictivo, entra en dificultades con los vecinos países y con el sistema religioso; esto le lleva a perder el poder, es fusilado el día 29 de agosto de 1865, por ordenes del recién electo Presidente Francisco Dueñas.
Se deroga la Constitución con la cual gobernó y en su lugar, se decreta en 1864 una nueva que conserva la estructura de aquella, con la modificación del Art. 33, que permite la reelección por una sola vez y aumentar a 4 años el período presidencial. Obsérvese que los cambios casi siempre tuvieron como objetivo satisfacer la ambición de poder del gobernante de turno.
Constitución del año 1871.
Derrocado que fue el gobierno de Francisco Dueñas en 1871 también es derogada la Constitución que le sirvió de soporte; se dicta esta nueva con el mismo contenido, pero con la variante que se reduce nuevamente a 2 años el periodo presidencial, prohibiendo la reelección.
Constitución de l872.
El siguiente año, en 1872 llega al poder, siempre fraudulentamente otro militar, el general Santiago González, quien deseando continuar en el cargo, reforma la Constitución en el sentido que el periodo presidencial se extienda nuevamente a 4 años.
Constitución de 1880.
En 1880, la Asamblea, en otra de esas decisiones arbitrarias históricas, acuerda designar directamente al Presidente de la República, dejando de lado las elecciones, eligiendo al liberal Rafael Zaldìvar, quien en su gestión se dedica a hacer reformas, extinguiendo las tierras comunales y ejidales.
Obsérvese el continuo abuso del poder por parte de la clase política fiel representante de la clase dominante. Seguramente cada cambio estuvo precedido de golpes de Estado, pues el terror era el escudo que protegía al gobernante. Cada cambio de gobierno implicaba cambio de Constitución. Esto es inseguridad jurídica.
En este nuevo Texto Constitucional se establecía que ciudadano salvadoreño era todo aquel que reunía los siguientes requisitos: ser mayor de 21 años, saber leer y escribir o tener un medio de vida independiente y los que se hallen enlistados en las milicias o ejército de la República.
El día 2 de marzo de 1880 es decretado por la Asamblea Nacional Constituyente el Código de Procedimientos Civiles, vigente desde el día 1 de enero de 1882. Es decir, desde hace más de 127 años.
Reforma de la Constitución en 1883.
Se modifica la ley primaria por la Asamblea Nacional Constituyente, en el sentido de permitir la reelección presidencial, a fin de favorecer por un período más en el cargo a Rafael Zaldìvar. Nótese que esos cambios oscuros lo que buscan es favorecer intereses particulares no los intereses de la población. No el interés social ni mucho menos el bien común.
Durante esta gestión, las diferentes reformas tuvieron como objetivo no democratizar la tenencia de la tierra, sino legalizarlas en pocas manos, favoreciendo aun más el cultivo del café el cual era rentable, de tal manera, que los trabajadores agrícolas tuvieron que incorporarse a las haciendas, a cambio se les daba techo y alimentación, por lo que tuvieron que trasladarse de sus casas e instalarse en las fincas en calidad de colonos y de esta forma poder hacer frente al hambre y la pobreza extrema.
En esta administración se inaugura el servicio de ferrocarril; el uso del telégrafo; se funda las primeras instituciones bancarias locales, se adopta el peso como moneda salvadoreña. Mediante los préstamos bancarios, muchos pequeños agricultores cayeron en mora y pronto a causa de los embargos perdieron sus inmuebles hipotecados.
En 1885 Zaldìvar es derrocado por el general Francisco Menéndez.
Aunque en Centro América se adopta esa forma de Estado federal, la pugna por el poder de la clase dominante conformada por terratenientes y militares, trasciende a la defensa de sus intereses territoriales y crear fronteras. De esa forma, dentro de la República de la Federación de Centro América se establece el “Estado del Salvador”, nombre con el que originalmente se denominaba nuestro territorio; antes se le identificó como Cuscatlan. Ojo, España no hizo la división territorial de los países centroamericanos.
En ese mismo año 1824, el mismo Congreso Federal autoriza que el naciente Estado del Salvador, organice tanto el Poder Ejecutivo como el Poder Legislativo.
Inmediatamente la ambición de poder, permite que la clase dominante establezca ambos órganos de gobierno; el día 12 de junio de 1824 se promulga la primer Constitución del Estado del Salvador. Los demás países también sucesivamente se organizaban como Estados (no como Repúblicas), decretando sus propias constituciones, no obstante continuaban ligados o formando parte de la Federación.
De 1830 a 1840 gobierna la Federación el hondureño, también general, Francisco Morazán, quien logró preservar la unidad de Centroamérica, aunque asediado por la ambición de los grupos de poder de la clase dominante, integrada por los terratenientes, militares y por supuesto los religiosos.
Contenido de ese primer texto constitucional.
Se abolió legalmente la esclavitud, se establece el principio de igualdad. El poder legislativo era unicameral. El poder ejecutivo estaba presidido por un jefe supremo de Estado y un vice jefe, para un período de 4 años. Se instituye el catolicismo como religión oficial. El poder judicial se confiere a una Corte Superior de Justicia. Se establece el cargo de un Ministro General; los Alcaldes además de funciones administrativas tenían funciones judiciales, es decir, competencia de jueces de paz.
Las fuerzas políticas que se disputaban el poder estaba constituida entre los liberales y conservadores, por supuesto ambos bandos, provenían de las clases dominantes.
Los campesinos no recibían los beneficios del principio de igualdad ni de la abolición de la esclavitud, por lo que siendo Jefe de Estado del Salvador el señor Mariano Prado, se producen levantamientos indígenas en diversos lugares como Tejutla y Zacatecoluca, siendo el mas importante el de los Nonualcos dirigidos por Anastasio Aquino, quien extendió su rebelión contra el sistema dominante en los hoy departamentos de La Paz y San Vicente. Al caer Aquino en manos del enemigo, es fusilado el 24 de julio de 1833.
Con el fin de la presidencia del general Francisco Morazán en 1840, también se desintegra la Federación, (obsérvese que el poder militar sostenía la Federación, también fue necesaria la unidad centroamericana por asedio continuo de los mejicanos); el Congreso Federal dejó en libertad a cada Estado para constituirse como República popular representativa y con la división de poderes.
Ese mismo año, llega al poder como Jefe de Estado del Salvador, el coronel Antonio José Cañas, quien convoca al pueblo a una Asamblea Constituyente para reorganizar el Estado salvadoreño y convertirlo en lo que llamaría el Estado de El Salvador.
La Constitución vigente, es decir la actual, en su Art. 89 ordena se propicie la reconstrucción total o parcial de la República de Centro América, en forma unitaria, federal o confederada, con plena garantía de respeto a los principios democráticos y republicanos y de los derechos individuales y sociales de sus habitantes. Agrega, que el proyecto y bases de la unión se deben someter a consulta popular.
La Constitución de 1841.
La mencionada Asamblea Constituyente, deroga la Constitución del Estado del Salvador de 1824 y decreta en 1841 la Constitución del Estado de El Salvador, la cual estuvo vigente durante 23 años. Este instrumento tiene como relevancia que la calidad de ciudadano salvadoreño, la tienen los mayores de 21 años, que sean padres de familia, que sepan leer y escribir y que tengan la propiedad de inmuebles según lo establecido en la ley. Esta es una aberración jurídica en la mente de aquellos legisladores retrógrados que atropellaron la dignidad de la persona humana, discriminando al débil y protegiendo al fuerte. Para eso se ocupaba el poder, para abusar del cargo. Esa marginación provocaba lógicamente inestabilidad social pues la mayoría no eran propietarios de inmuebles ni sabían leer y escribir. Pero para el sistema esa rebeldía del pueblo provocada por ese tipo de leguleyadas, constituía actos de terrorismo.
Dicha herramienta constitucional, también establecía que el Poder Legislativo, estaría constituido por dos Cámaras, la de diputados y la de senadores. Copiaban el diseño que establece la Constitución norteamericana. El período presidencial fue fijado en dos años, sin reelección. Era una especie de presidencia rotativa entre ellos mismos, es decir de los grupos de poder.
En 1859, fue proclamada la República de El Salvador, como Estado libre, independiente y soberano.
En 1860, el cultivo del café fue instituido por el gobierno de otro militar, el Capitán General Gerardo Barrios, su producción logra imponerse en gran parte del territorio salvadoreño y junto con el añil son vendidos por los terratenientes a España y estos revenden a Europa.
Vigencia del actual Código Civil. Un detalle importante, es el decreto de fecha 10 de abril de 1860, mediante el cual Gerardo Barrios ordena la entrada en vigencia del Código Civil, redactado por la comisión nombrada el 4 de febrero de 1858, revisado por una segunda comisión; tuvo el cuidado dicho gobernante de cerciorarse que dicho cuerpo legal estuviera en armonía con la legislación española que regía el país. Ojo, la influencia imperialista española y sus intereses político-jurídico religiosos estaban aun ejerciendo control sobre nuestra naciente República “libre, independiente y soberana”. Dicho Código Civil, salvo algunas partes derogadas, aun está vigente y es parte de nuestra legislación. El próximo año cumplirá 150 años de vigencia y consta de 2263 artículos. La primera edición impresa del Código Civil, se recibió de los Estados Unidos y se distribuyó a ocho pesos el ejemplar a través de las municipalidades, tanto a funcionarios como empleados, descontado de los sueldos el precio de la edición en dos pagos. Fue un verdadero negocio en ese entonces.
Constitución del año 1864.
En 1863 el ejército de Guatemala invade a El Salvador. Gerardo Barrios obtiene la victoria. No obstante por su carácter conflictivo, entra en dificultades con los vecinos países y con el sistema religioso; esto le lleva a perder el poder, es fusilado el día 29 de agosto de 1865, por ordenes del recién electo Presidente Francisco Dueñas.
Se deroga la Constitución con la cual gobernó y en su lugar, se decreta en 1864 una nueva que conserva la estructura de aquella, con la modificación del Art. 33, que permite la reelección por una sola vez y aumentar a 4 años el período presidencial. Obsérvese que los cambios casi siempre tuvieron como objetivo satisfacer la ambición de poder del gobernante de turno.
Constitución del año 1871.
Derrocado que fue el gobierno de Francisco Dueñas en 1871 también es derogada la Constitución que le sirvió de soporte; se dicta esta nueva con el mismo contenido, pero con la variante que se reduce nuevamente a 2 años el periodo presidencial, prohibiendo la reelección.
Constitución de l872.
El siguiente año, en 1872 llega al poder, siempre fraudulentamente otro militar, el general Santiago González, quien deseando continuar en el cargo, reforma la Constitución en el sentido que el periodo presidencial se extienda nuevamente a 4 años.
Constitución de 1880.
En 1880, la Asamblea, en otra de esas decisiones arbitrarias históricas, acuerda designar directamente al Presidente de la República, dejando de lado las elecciones, eligiendo al liberal Rafael Zaldìvar, quien en su gestión se dedica a hacer reformas, extinguiendo las tierras comunales y ejidales.
Obsérvese el continuo abuso del poder por parte de la clase política fiel representante de la clase dominante. Seguramente cada cambio estuvo precedido de golpes de Estado, pues el terror era el escudo que protegía al gobernante. Cada cambio de gobierno implicaba cambio de Constitución. Esto es inseguridad jurídica.
En este nuevo Texto Constitucional se establecía que ciudadano salvadoreño era todo aquel que reunía los siguientes requisitos: ser mayor de 21 años, saber leer y escribir o tener un medio de vida independiente y los que se hallen enlistados en las milicias o ejército de la República.
El día 2 de marzo de 1880 es decretado por la Asamblea Nacional Constituyente el Código de Procedimientos Civiles, vigente desde el día 1 de enero de 1882. Es decir, desde hace más de 127 años.
Reforma de la Constitución en 1883.
Se modifica la ley primaria por la Asamblea Nacional Constituyente, en el sentido de permitir la reelección presidencial, a fin de favorecer por un período más en el cargo a Rafael Zaldìvar. Nótese que esos cambios oscuros lo que buscan es favorecer intereses particulares no los intereses de la población. No el interés social ni mucho menos el bien común.
Durante esta gestión, las diferentes reformas tuvieron como objetivo no democratizar la tenencia de la tierra, sino legalizarlas en pocas manos, favoreciendo aun más el cultivo del café el cual era rentable, de tal manera, que los trabajadores agrícolas tuvieron que incorporarse a las haciendas, a cambio se les daba techo y alimentación, por lo que tuvieron que trasladarse de sus casas e instalarse en las fincas en calidad de colonos y de esta forma poder hacer frente al hambre y la pobreza extrema.
En esta administración se inaugura el servicio de ferrocarril; el uso del telégrafo; se funda las primeras instituciones bancarias locales, se adopta el peso como moneda salvadoreña. Mediante los préstamos bancarios, muchos pequeños agricultores cayeron en mora y pronto a causa de los embargos perdieron sus inmuebles hipotecados.
En 1885 Zaldìvar es derrocado por el general Francisco Menéndez.
Continuará…
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